Ruta de las bodegas modernistas

El movimiento modernista convirtió la Conca de Barberá en una zona de gran importancia en materia de agricultura. Los cambios constructivos dieron lugar a una serie de edificios de gran interés arquitectónico. Unido a una economía basada en el cultivo de la tierra, especialmente la producción de vinos y cavas, nacieron una serie de bodegas singulares, que son muy interesantes si te gusta el turismo arquitectónico en general, y el modernismo en particular.
Si quieres descubrir los tesoros que esconden las bodegas modernistas, hay unos cuantos ejemplos que servirán no solo para hacerlo. También podrás disfrutar de catas o comprar algunos de los productos que se elaboran en ellas.

Cómo disfrutar de la ruta de las bodegas modernistas

Una de los atractivos que tiene esta ruta es que no hay un punto de inicio y final. Puedes descubrir la denominación de origen y la belleza de las bodegas responsables de esta, empezando por donde quieras y dando por terminada la ruta cuando quieras.
Después de participar en la ruta tendrás conocimiento acerca de la cultura del vino, la arquitectura modernista y mucho más. Los paisajes sirven como telón de fondo espectacular para acompañar esta visita. Estos son algunos de los lugares representativos.

Cooperativa de Sarral

Domènech i Muntaner levantó en 1914 esta bodega. Desde su origen se quiso construir un edificio con valor arquitectónico, ejemplo de la búsqueda de innovar incorporando lo último en producción y elaboración de vinos y cavas.
La bodega modernista de Sarral está considerada una de las más emblemáticas por su distribución. Recuerda a las basílicas románicas, cuyo depósito simula el campanario y filas de columnatas crean una sensación luminosa y amplia en el interior.
Desde fuera, la discreción destaca. Paredes estucadas, decoradas con ladrillo en las cornisas, mantiene a la perfección la zona interna, que preserva los elementos del origen, que son dignos de visitar.

Cooperativa de Rocafort de Queralt

Construida en 1918 por Cèsar Martinell, es la primera que edificó este genio modernista, símbolo de su trabajo. A los lados hay otros edificios que completan la bodega, aplicando en todos ellos el llamado funcionalismo experimental. Se trata de una bodega funcional, a la altura de lo que pedían los cultivadores para logran un gran resultado. El edificio permite hacer visitas para observar detalles como las cámaras aislantes y los arcos, que dieron algunos problemas pero se lograron colocar.

Cooperativa de L’Espluga de Francolí

Esta bodega fue la primera que se encargó a un arquitecto de prestigio, Domènech i Roure. La obra comenzó en 1909 y acabó en 1913. Hoy es un museo dedicado al vino. Basada en algunos edificios franceses de la época, también destinados a la elaboración de los productos de la vid.
A simple vista, lo que destaca primero es su fachada principal, con unos soportes revolucionarios para esos tiempos. La disposición es muy parecida a la de otros edificios de esa época, también siguiendo la tendencia modernista de principios del siglo XX. El equipamiento también era novedoso, con prensas innovadoras e incluso un laboratorio con el que se controlaban los procesos. Un ejemplo de modernismo catalán con elementos estéticos.
Hoy se puede ver la historia de los cultivos y la elaboración del vino, desde los inicios hasta los métodos modernos. También puedes encontrar interesante contenido audiovisual.

Cooperativa de Pira

Cèsar Martinelli también recibió el encargo de proyectar esta bodega, cuya inauguración fue en el 1919. El edificio tiene dos plantas, con una fachada de dos puertas rematadas en arcos de medio punto, que dan paso a una nave central rematada con pilares de madera sujetas por vigas de ladrillo. Una ventana de gran tamaño permite que el vino fermente y se ventile, además de proporcionar iluminación natural.
La bodega no recibe visitas de forma abierta, aunque se puede observar su planta exterior y comprar algunos de los productos que elabora la cooperativa.

Otras bodegas modernistas de la Conca de Barberá

Además de las construidas por reputados arquitectos, en Conca de Barberá existen otras bodegas de estilo modernista que no tienen nada que envidiar a las anteriores. Algunas de ellas son las siguientes:

  • Cooperativa Montblanc: La que fue antigua sede del sindicato de vinateros de Montblanc, fue construida en 1919 y actualmente tiene una tienda de productos vinícolas dedicados a la DO Cava Conca de Barberá. También hay algunos de otras cooperativas.
  • Cooperativa Solivella: Los viñedos de Solivella se preparan en unas instalaciones modernas. Hoy, su cooperativa es la que más vino produce en la comarca. Las instalaciones en las que está la bodega cuentan con una sede social y un local donde se elabora el vino.
  • Cooperativa Blancafort: En esta zona se pueden ver dos bodegas, donde se sigue manteniendo la esencia del vino de antaño a través de fórmulas originales. La bodega modernista es un gran ejemplo de arquitectura y sus vinos, algunos de los cuales son bastante conocidos, se pueden comprar allí tras la visita.

Otras zonas de interés por la ruta de las bodegas modernistas

Si quieres hacer aún más interesante esta ruta, puedes combinarla con algunas otras visitas como castillos y granjas en las que las viñas se llevan cultivando mucho tiempo, hoy de forma más moderna que a principios del siglo pasado. También se pueden conocer métodos novedosos de colocar las ramas de las vides y la recogida.
Un buen lugar para acabar la visita, aunque como hemos dicho no hay porqué ajustarse a ello, es volver a Montblanc y visitar el Museo de la Comarca, que tiene salas dedicadas a la cultura del vino y los oficios relacionados con este. El proceso de producción, desde el trasplante de las vides hasta el embotellado de los caldo tras un reposado que puede llevar años, se muestra de una manera amena e informativa. También puedes hacer un alto en el camino y disfrutar de la gastronomía típica de la región en algunos de los establecimientos tradicionales que hay repartidos por la comarca de Conca de Barberá.
Si eres amante de la cultura del vino, esta ruta es imprescindible.